18.9.11

Día 261/365 la realidad no duele hasta que te das cuenta de ella.

Resulta que el viernes fui a una fiesta en un colegio de chicos, un colegio caro y muy conocido si soy detallista. Uno de esos en donde por donde voltees verás un chico guapo, y seguro que si volteas un par de veces más, verás uno guapísimo por el que te puedes desmayar en ese preciso momento. Y no fue broma cuando dijeron que irían 5mil personas, creo que fueron más todavía (el colegio es gigante y había armado un toldo inmenso en el patio). 

Yendo al grano, fue ahí donde me di cuenta de todo lo que era. Para empezar, no soy bonita (si es que hay una definición para esa palabra) y no es que sea horrible, pero no soy una chica por la que alguien puede dejar de caminar para detenerse a verla. No soy delgada ni esbelta, eso creo que ya lo tenía bastante claro, pero es que al ver a taaaaaantas chicas (bueno, la fiesta era de un cole famoso de hombre, obvio tenía que haber un culo de chicas de la misma clase social) en politos o blusas pequeñas, shorts, faldas, vestidos, de cabello larguísimo, rubias, de ojos claros, etc. me di cuenta que definitivamente estoy lejos de poder llamarme delgada y bonita a mí misma. No es que por ser rubia seas bonita, yo soy como de un color canela y de cabello café pero a lo que me refiero es que esa gente tiene hasta otra calidad de piel creo, estará en sus genes o yo que sé. Tambien me di cuenta (y esto sí duele) de que no soy nadie. O sea, mi círculo social es realmente reducido y creo que es por el colegio donde me pusieron. Si no me hubiera mudado hace unos 10 años, estaría en otro cole y mi vida sería diferente. Conocería mucha más gente, muchas más chicas, muchos más chicos (mejor dicho, conocería chicos) y ellos sabría al menos dónde queda mi colegio. Tampoco planeo decir que en la vida estar en un colegio caro y conocer gente lo es todo, es cierto que si mi vida hubiera sido de otra forma quizá no hubiera conocido a varios buenos amigos que tengo hoy en día, pero aún creo en que si dos personas están destinadas a conocerse se conocerán de alguna forma. 

En fin, como dicen, no vale llorar sobre la leche derramada. Solo me queda aferrarme a la universidad como mi siguiente opción para conocer más gente y ser más social. Creo que ahora una de mis metas será partirme el culo trabajando para darle a mis hijos todo lo que yo no tuve (el sueño de todo padre), pero sin formarlos como gente hueca y materialista, sino más bien humilde y de gran corazón.

Volviendo a lo de siempre, sigo comiendo como mierda. Voy a intentar contenerme esta semana a ver cómo me sale todo. Yo tengo que lograrlo, después de lo que viví el viernes creo que tengo nuevas motivaciones para ser delgada y con un cuerpo algo firme, cuidar más mi aspecto personal también. Aunque ahorita lleve comiendo un poco de tamal, una bolsa de papitas, habas y maní, una pera picada, y aun me falte almorzar, mañana probablemente intenté hacerlo todo de nuevo. Voy a ocupar mi mente con cosas sobre mi examen que es el próximo domingo para olvidarme de comer tanta mierda innecesaria. Yo puedo.

4 comentarios:

  1. Bueno cariño , pienso que en realidad son solo apariencias que en la vida lo que te hace ser alguien es otra cosa .. que no se puede comprar!!
    Yo tambien ando en las mismas que tu en cuanto al control D: ash!
    Pueda ser que lo logremos <3

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  2. Yo cuando tengo hambre y no me puedo controlar me pongo a leer o escucho música y se me olvida que tengo hambre =)
    Un besito reina

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  3. Realmente poco puedo decir que ayude. Simplemente intenta sentirte bien contigo misma y cumplir tus metas.

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